Mientras se levanta otra choza, pasan dos personas, parecen que simplemente están cruzando por allí. Pero luego de pasar y saludar, se vuelven para decirnos, que donde estamos construyendo la choza es propiedad privada y que el dueño de la granja no quiere que construyan allí. Se retiran.
Se está colocando el techo de la choza cuando se oye voces .Afuera están dos policías que acaban de llegar en una patrulla. Una señora afuera de una camioneta negra increpa que están construyendo en su terreno. Dice que los policías están haciendo la verificación de la intromisión. Ella tiene los papeles que acreditan que es la dueña. Ella viste con ropa bastante juvenil. Una gorra rosada, jeans de moda, una casaca blanca y lentes de sol. No me hagan venir con matones. No me hagan venir con retroexcavadoras y destruir las chozas. No tenemos miedo. Ustedes tienen que hablar con los dirigentes de la comunidad. Este terreno me lo dio el estado. Nosotros tenemos un titulo ancestral.
Una señora dice que la dueña de la granja es también de la comunidad y que su hermana y su familia también son de la comunidad. Es difícil en ese momento pensar que ella también es parte de la comunidad.
De pronto a lo lejos viene un grupo de personas. Ellos son los dirigentes de la comunidad, el asesor legal y el tesorero. Continúa la discusión.
La comunidad de Pararín esta reconocida como comunidad desde 1601, es donde se le otorga las tierras y se le otorga titulo ancestral.
La señora Maria Dolores muestra títulos otorgados por el estado. No de propiedad, pero si el permiso, para que ella pueda desarrollar su empresa. El estado le otorga ese terreno.
El asesor legal de la comunidad habla de que la granja esá en propiedad de la comunidad. Lo que la comunidad quiere es que ella se ponga a derecho, que pague a la comunidad como lo hace Redondos, otra granja. Ella se queja que le piden demasiado en comparación al otro. El dice que es cosa de conversar en una asamblea.
El terreno es arenoso. Ella se queja de que no se puede parar correctamente, los tacos altos se hunden en la tierra. Pide ir a un mejor lugar. Nos dirigimos hacia la casa. Pero me doy cuenta que la mitad se ha quedado. Nos llaman, van a construir una choza. Ella entra al salón principal junto a un grupo conformado por el tesorero, su hermana, su prima y a otras persona. Nos explica que estarían perjudicando y poniendo en riesgo su inversión La granja tiene que tener una zona de bioseguridad. Explica que es no es una granja de pollos, sino una de gallinas ponedoras, que necesitan mayor cuidado.
Se está colocando el techo de la choza cuando se oye voces .Afuera están dos policías que acaban de llegar en una patrulla. Una señora afuera de una camioneta negra increpa que están construyendo en su terreno. Dice que los policías están haciendo la verificación de la intromisión. Ella tiene los papeles que acreditan que es la dueña. Ella viste con ropa bastante juvenil. Una gorra rosada, jeans de moda, una casaca blanca y lentes de sol. No me hagan venir con matones. No me hagan venir con retroexcavadoras y destruir las chozas. No tenemos miedo. Ustedes tienen que hablar con los dirigentes de la comunidad. Este terreno me lo dio el estado. Nosotros tenemos un titulo ancestral.
Una señora dice que la dueña de la granja es también de la comunidad y que su hermana y su familia también son de la comunidad. Es difícil en ese momento pensar que ella también es parte de la comunidad.
De pronto a lo lejos viene un grupo de personas. Ellos son los dirigentes de la comunidad, el asesor legal y el tesorero. Continúa la discusión.
La comunidad de Pararín esta reconocida como comunidad desde 1601, es donde se le otorga las tierras y se le otorga titulo ancestral.
La señora Maria Dolores muestra títulos otorgados por el estado. No de propiedad, pero si el permiso, para que ella pueda desarrollar su empresa. El estado le otorga ese terreno.
El asesor legal de la comunidad habla de que la granja esá en propiedad de la comunidad. Lo que la comunidad quiere es que ella se ponga a derecho, que pague a la comunidad como lo hace Redondos, otra granja. Ella se queja que le piden demasiado en comparación al otro. El dice que es cosa de conversar en una asamblea.
El terreno es arenoso. Ella se queja de que no se puede parar correctamente, los tacos altos se hunden en la tierra. Pide ir a un mejor lugar. Nos dirigimos hacia la casa. Pero me doy cuenta que la mitad se ha quedado. Nos llaman, van a construir una choza. Ella entra al salón principal junto a un grupo conformado por el tesorero, su hermana, su prima y a otras persona. Nos explica que estarían perjudicando y poniendo en riesgo su inversión La granja tiene que tener una zona de bioseguridad. Explica que es no es una granja de pollos, sino una de gallinas ponedoras, que necesitan mayor cuidado.
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